Ciudad de México, 2 de septiembre, 2026 – De entre 60 centavos y hasta 1 peso, sería el incremento en el impuesto a la cerveza, dependiendo de su precio y presentación, de acuerdo con las conclusiones del grupo sobre Tratamiento Fiscal a la Producción de Destilados y Otras Bebidas Alcohólicas, presentadas hace unas horas en la Cámara de Diputados.
El documento, leído por la diputada del PT, Vanessa López Carrillo, no precisa si la propuesta incluye o no a las cervecerías artesanales, sin embargo, el diputado de Morena, Carlos Palacios, dijo que solo se debe aplicar a las grandes cerveceras y propuso crear una categoría fiscal específica para los pequeños productores artesanales de cerveza, de mezcal, bacanora y tequila, “esta categoría debería considerar sus ingresos, volumen de producción, número de trabajadores y el carácter artesanal de sus procesos”.
En las conclusiones, López Carrillo apunta que el ajuste permitirá recaudar 6 mil 500 millones de pesos adicionales y recaerá sobre la cerveza porque concentra casi 94% del mercado, ha mantenido una trayectoria de crecimiento y cuenta con una escala y capacidad económica considerablemente mayor que los destilados y el vino.
“Los escenarios analizados muestran que esta medida permitiría aumentar la recaudación conjunta del IEPS y del IVA, sin provocar una afectación estructural al mercado formal. Los ingresos pasarían de 140 mil 586 millones a 147 mil 037 millones, un incremento aproximado de 4.6%”, señaló.

De cara a la entrega del Paquete Fiscal 2027, que deberá realizarse a más tardar el 8 de septiembre en el Congreso de la Unión, después de 15 foros y reuniones el grupo de trabajo concluyó que el tratamiento fiscal de las bebidas alcohólicas “muestra una profunda asimetría”, en donde la cerveza representa 93.1% del volumen de bebidas alcohólicas comercializadas en México y aporta 63.3% de la recaudación del IEPS, mientras que los destilados tienen el 6.3% del volumen y aportan el 33.3% del impuesto, en tanto, el vino representa el 0.6% del volumen y contribuye con el 3.5% de la recaudación.
“Dicho con claridad, el vino y los destilados representan menos del 7% del mercado, pero aportan casi el 37% del IEPS, a esta concentración debemos agregar que hace más de una década las 2 principales empresas cerveceras que operan en nuestro país, forman parte de las grandes corporaciones globales de capital extranjero, en contraste, dentro del resto del sector encontramos empresas mexicanas, pequeños productores, comunidades rurales, actividades artesanales y denominaciones de origen estrechamente vinculadas con el territorio y con el desarrollo de nuestras regiones, no tienen la misma escala, tampoco la misma capacidad financiera y por supuesto, tampoco las mismas condiciones para competir”, indicó.
En su caso, Palacios consideró que no sería justo aplicar un incremento en el impuesto a los productores artesanales que viven de su actividad y consideró necesario “establecer cargas proporcionales que les permitan formalizarse, crecer, conservar empleos y preservar actividades que forman parte de la cultura y la economía de nuestras comunidades”.

En el documento, el grupo de trabajo recomienda cambiar el esquema de ad valorem a adquantum en los impuestos a las bebidas alcohólicas y establecer un mecanismo específico de protección para las denominaciones de origen.
“Escuchamos a representantes de la cerveza industrial y artesanal, vino, el tequila, mezcal, raicilla, el sotol, el bacanora y la charanda, así como a distribuidoras, cámaras empresariales, organismos reguladores y especialistas. Esto nos permitió conocer realidades profundamente distintas, desde grandes corporaciones internacionales, hasta pequeños productores que sostienen cadenas agrícolas, artesanales y regionales”, refirió López.
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