Ciudad de México, 06 de noviembre, 2025- Si pruebas una cerveza que no tiene madre, esa es Huérfana. Fundada hace una década en Saltillo, Coahuila, la marca es sinónimo de trabajo duro, calidad y amor por el oficio.
Y hablando de cosas que la definen no puede faltar el maguey, ingrediente estrella en su cerveza insignia, la Maguey Ale una etiqueta que habla de su creatividad y espíritu local. Fundada por Sergio Treviño y Cristina Morales, la cervecería ha recibido más de 70 medallas en competencias y se ha ganado un lugar especial en la historia de la cerveza independiente mexicana.
Desde Saltillo, Huérfana se alza orgullosa de su origen y recorrido en la industria, y llega a su décimo cumpleaños decidida a trascender.


El cervecero
“Sergio es sinónimo de trabajo”, dice Alejandro González, fundador de Fausto (Monterrey), una de las cervecerías con las que más ha colaborado Huérfana “hace unos 7 años que conozco al buen Checo, conocía su proyecto años antes, pero fue hasta 2018 que nos hicimos compas y empezamos a hacer colaboraciones, nos estábamos aventando de una a dos colaboraciones anuales, pero este 2025 no hemos hecho nada. Espero podamos cerrar el año haciendo una buena cheve”.
Cristina Morales, cofundadora de la cervecería y esposa de Sergio, así como sus colegas de la industria, lo definen como un cervecero metódico, talentoso y apasionado, que cuida los detalles y da lo mejor de sí en cada lote.
“Admiro mucho a Sergio porque es un hombre que está súper apasionado y entregado a su trabajo, aunque a veces está bien cansando. Su esfuerzo realmente se nota en el resultado de estos 10 años, en las medallas que hemos obtenido haciendo lo que le gusta y apasiona”, afirma Cristina.
Recuerda el día que lo cambió todo. Habían ido de compras a McAllen, Texas, Sergio le pidió esperarlo afuera de la tienda, tiempo después Cristina lo vio salir con una caja “me compré un kit para hacer cerveza”, sentenció, y esa misma tarde el equipo quedó listo para cocinar. El resultado distó de lo esperado, pero lejos de desanimarlo, lo retó a seguir investigando, aprendiendo y conectándose con la cerveza de una forma distinta a solo beberla.

Comenzó a indagar más sobre el potencial de una cervecería independiente y las marcas que había en México, en el ínter conoció a Nathaniel Schmidt y Eugenio Romero, fundadores de las marcas ensenadenses Aguamala y Wendlandt, quienes le compartieron su experiencia.
Luego de explorar y experimentar, con su (desde entonces) inseparable cuaderno de apuntes, Sergio tomó una decisión. “Me acuerdo el día que me dijo ‘quiero poner una cervecería y para poder estar dedicado en eso tengo que renunciar al trabajo’, nuestros hijos eran pequeños, pero siempre he confiado mucho en él, es muy trabajador, siempre con la inquietud de aprender, crear e innovar, entonces le dije: vamos a darle”.
Pilsner, Blonde Ale y Brown Ale, fueron sus primeras cervezas, con ésta última ganaron su primera medalla en Copa Cerveza Mx. En 10 años han elaborado más de 115 estilos y subestilos de cerveza, 6 beerxology y su propia línea de destilados: Kelonio.
“Las cheves de Checo son bastante buenas y es difícil escoger una sobre otra. Cuando voy me gusta tomar varias. Si estoy con prisa o con tiempo y hay Brown o la maguey, no le fallo con esas. Las lagers me gustan mucho, sobre todo la Hoppy y la Mexican, especialmente cuando paso a cenar o quiero tomar varios vasos”, comenta Luis Héctor Valdez, juez internacional de cerveza y cervecero.

Huérfana comenzó con 6 cervezas de línea y actualmente tiene 12, más las de temporada y las experimentales. Las 3 más vendidas son: Mexican Lager, Maguey Ale y Black IPA.
“Tengo cinco años de conocer a mi compadre Sergio y a Huérfana, fue en un Cerveza México. Cuando colaboramos tuve la oportunidad de probar sus cervezas y todas están muy buenas , el equipo que tienen es muy profesional, muy buenos muchachos. ¡Sus lagers y Black IPA!, con este estilo siempre nos tocó uno y uno en competencias. Sergio es metódico, le gusta que todo esté como debe ser, pero sin miedo a hacer ajustes”, comparte José Juan Grijalva, fundador y cervecero de CAPAU (Ensenada).
Además del agua, malta, lúpulo y levadura, para Sergio la dedicación, paciencia y disciplina, son ingredientes básicos en sus recetas, incluso, hay quienes dicen que tienen un sello muy particular.
“Las cheves de Sergio son muy estructuradas, concisas y no se cómo le hace que siempre reconoces cuando es una cerveza suya. Algo que me gusta mucho de Huérfana es el manejo de la malta en sus cervezas. Sin duda, mi cheve favorita es la Brown Ale”, sostuvo Alejandro.
Todas las recetas de Huérfana están plasmadas en el mítico cuaderno de apuntes, al que su familia trata de no perder de vista.
“Sergio es un cervecero de la vieja escuela, tu llegas con tu compu y tu programa de recetas y mediciones y él saca su libreta y empieza a hacer sus cálculos a mano, algo que ya no hacen los cerveceros actuales y le da mucha autenticidad a la forma de hacer cerveza. Como cervecero ya no le caben las medallas en su tap room, y como persona es un gran ser, con muy buena energía”, relata Alejandro.

La Maguey Ale
Es la cerveza de la casa: compleja y 100% local.
Al poco tiempo que abrieron su fábrica y restaurante en Plaza Galería, recibieron a un visitante norteamericano que les recomendó crear una cerveza que los diferenciara a donde quiera que fueran.
Sergio había trabajado en una planta que procesaba productos de maguey, así que eligió este ingrediente para incorporarlo en una red ale que se convirtió en el orgullo de Huérfana con reconocimientos nacionales e internacionales y que con su medalla en Slow Beer Mx los llevó a Italia, en donde fueron parte del pabellón de México junto con cerveceros como Sergio Michel de Rámuri (Tijuana) y Matthew Hickory (entonces cervecero en La Brü, Morelia).
A Sergio le tomó unos 4 años pulir la receta de la Maguey Ale, incluso ahora sigue haciendo pequeños ajustes, especialmente cuando las lluvias son escasas y el sabor del maguey varía “se me hace un cervecero apasionado, con conocimiento, experiencia, arriesgado y con atención al detalle”, comenta Víctor Soto, cofundador y cervecero de Albur (Monterrey). Conoció a Sergio hace 9 años y al año siguiente, elaboraron juntos una cerveza “me gustan mucho sus cheves y la variedad que traen, mi favorita es la Hoppy Lager”.

La familia
Es el motor de Huérfana. Junto a Sergio y Cristina, sus hijos Ana Cristina y Sergio decidieron adoptar a la cervecería desde pequeños y ahora son parte esencial en cada cerveza.
“Les decimos a los hijos: este es el negocio familiar, de aquí vivimos, nos paseamos, las escuelas, todo sale, entonces todos le entramos a lo que se necesita”, dice Cristina.
Después de pandemia tuvieron una plática sobre el futuro con Sergio que estaba por graduarse y Ana Cristina que aún no empezaba la carrera, ambos estuvieron de acuerdo en que Huérfana debía seguir siendo su forma de vida y en involucrarse activamente en el trabajo diario, especialmente Sergio quien ya forma parte del equipo de producción.

El futuro
Una cuarta sucursal en Saltillo, más equipo y más cerveza, todo esto a la par de seguir creando cultura cervecera en una ciudad, y estado, en el que no les ha sido fácil ganarle un lugar a Huérfana entre el vino y el sotol.
“A Sergio le gusta estar experimentando, nos hemos enfocado en usar productos locales que a la gente le gusten y le llamen la atención, cosas que reconozca el paladar del saltillense”, indica Cristina. Desde cervezas con tuna, membrillo y jamaica, hasta estilos tradicionales para celebrar el Oktoberfest, la de calabaza y especias para el otoño y cervezas añejadas para los meses más fríos del año.
“Sergio es bastante talentoso y siempre aporta mucho de su experiencia con cervezas fáciles de beber”, dice Luis Valdez, a quien conoció en 2018 en una competencia en Torreón (Huérfana ganó el Best of Show con su Berliner Frambuesa), “ahí tuve el privilegio de conocerlo, pero a sus cervezas ya las había probado en festivales en Monterrey, siempre era una de las cervecerías que visitaba”.
Con clientes muy diversos en sus tres sucursales, Huérfana se mantiene de pie y quiere seguir proponiendo.
“Estos 10 años son el arranque para muchos más, es un negocio que se puede mantener y crecer. Nuestro plan es seguir locales, en 2026 vamos a invertir en equipos para crecer en producción, analizar si es conveniente pasarnos a la lata o seguir en botella, tenemos varios proyectos en mente”, sostiene Cristina.


El aniversario
La celebración que no tiene madre comenzó el miércoles con una colaboración con el El Gardenia, este jueves habrá fiesta para los clientes en la Plaza Galería y será el destape de la cerveza de aniversario Czech Pils, el viernes habrá una cata con postres y el sábado 8 la celebración será en grande.
Visítalos en:
-Cervecería Huérfana (Plaza Galería Local 9, carretera Monterrey-Saltillo)
-Tap Room Centro Histórico
-Parque Centro (Cervecería y Destilería)





*Imágenes cortesía de Huérfana



